
Está claro que para ser famoso, o mejor dicho, colarse en todas las fotos, no hace falta llevar gafas sino que con ser un friki-facha, alelao-famosero y un inútil basta.
Ayer, mientras veía el programa de Patricia Conde, ésta se cuestionaba si el Mocito Felíz no resultaría ser el mismísimo Jesucristo pues ambos reunen una serie de características que sólo ellos como humanos o semidioses se pueden permitir: se cuelan en todos los lugares, viajan de un rincón a otro en un pis-pas y encima parece como si no les costase nada.
En mi propia opinión, se parecen más en los ropajes: ya me imagino yo al Niño Jesús, desde muy niño, andurreando por el templo con telas similares y haciéndose fotos con todos los fariseos conocidos del lugar.
Ahora veamos como se desenvuelve el Mocito ante los medios: este hombre (o semidiós) con una cancioncilla lo arregla todo, qué envidia: http://es.youtube.com/watch?v=3I3KQD3neqw
Hasta en la Frikipedia lo tienen recogido: http://www.frikipedia.es/friki/Mocito_Feliz
En resumen, amiguitos/as, que ser famoso cuesta poco.